EL MUSICAL. UN GÉNERO A LA BÚSQUEDA DE UNA NUEVA EDAD DORADA

Nos acercamos a uno de los géneros cinematográficos más marginados históricamente, para descubrir su esencia, su historia y su porvenir.

 

5/5/2014   Por Beatriz Pintón Riesgo

El musical es un género nacido en Estados Unidos hacia la primera mitad del siglo XX y desarrollado, sobre todo, en los teatros de Nueva York (Broadway) y Londres (West End)

Básicamente, se trata de una producción teatral o cinematográfica en la que se combinan secciones cantadas e interpretadas por coros con acompañamientos instrumentales y en las que aparecen, en ocasiones, danzas y bailes.

 

Orígenes

Su origen se encuentra en varias fuentes teatrales europeas del siglo XIX:

  • Opereta: es un género musical derivado de la ópera que nace y se desarrolla a lo largo del siglo XIX, primero en París, después en Viena y Londres. Se trata de un tipo de ópera musical animado, cuya característica fundamental es la de contar la trama de una forma disparatada y sin credibilidad. Consta de diálogos hablados entre los que se intercalan historietas, llamadas couplets por los franceses, y bailes como el rigolodón o el cancán. Se trata, por lo tanto de un espectáculo escénico con alternancia de artes musicales, habladas y cantadas.
  • Ópera cómica: es un género lírico surgido en el siglo XVIII a partir de la comédie-ballet, en París. Dirigido a un público popular, en la que se alternan los diálogos y las escenas cantadas, sin recitativos, abordando asuntos de la vida cotidiana y a menudo inspirada en asuntos contemporáneos y de actualidad.
  • Comedia musical: una producción musical representativa de argumentos sencillos, variante del teatro musical que se enfoca principalmente a la comedia.
  • Vaudeville francés (vodevil): Se conoce como a un tipo de comedia ligera que se desarrolló en Francia y que solía intercalar números musicales. Pretendía entretener y provocar asombro en el espectador, con espectáculos de animales entrenados, espectáculos de magia, acrobacia, , malabarismo, pantomimas y demostraciones atléticas.[

Eran espectáculos de variedades sin dramatismo que incluía canciones populares, bailarines, acróbatas y números cómicos. Este tipo de espectáculos siguió con vigencia durante el siglo XX, especialmente en Estados Unidos.

Enlaces relacionados:

http://www.musikawa.es/el-musical-caracteristicas-historia-y-ejemplos-musikawa/

http://es.wikipedia.org/wiki/Musical

 

Impulsores de su desarrollo

La primera obra que se considera de este género es Melodías de Broadway, aunque otros dicen que fue con la película El cantante de Jazz. Con la película Cantando bajo la lluvia el género está bastante perfeccionado, pero es con West Side Story cuando llega a lo más alto.

El cantante de jazz hizo que apareciera la primera película sonora. En realidad, era muda en su mayor parte, pero incluía canciones, por lo que podríamos considerarlo el primer musical de la historia del cine. Los actores tuvieron que adaptarse a la nueva situación, aunque muchos de ellos fueron sustituidos por actores de teatro que venían de Broadway (pues estaban más acostumbrados a cantar y tenían mejores voces). El personaje central narra la historia de una familia judía ultra ortodoxa, el Rabino Rabinowitz que era el padre, quiere que su único hijo Jakie, dé continuación a la tradición familiar y se convierta en la quinta generación de rabinos, pero éste elige otro camino, convertirse en un cantante de jazz.

(No he tenido la oportunidad de ver el musical entero, me resultó un poco pesado, pero estoy segura de que causó algunos problemas debido a los temas que trata y al ser la primera película que no formaba parte del cine mudo).

Melodías de Broadway es considerado el primer “gran musical”: la primera película íntegramente hablada con canciones y bailes, mezclando romances y comedias, dirigido por Harry Beaumont en 1929 y que ganó un Oscar. Nos cuenta la historia de Queenie y Hank, dos hermanas que buscan triunfar en Broadway como cantantes y bailarinas.

(Desde mi punto de vista, esta película supuso mucho para lo que son hoy en día los musicales. Anteriormente, nadie había visto una producción así. A falta de tiempo, solo he podido ver vídeos y, basándome ellos, puedo decir que las coreografías no llaman mucho la atención y el argumento no es nada que deje la boca abierta, pero, eso sí, contando con la poca experiencia cinematográfica que había en este campo, tanto de bailarines como cantantes, tiene mucho mérito).

Cantando bajo la lluvia tiene su inspiración en toda la serie de Melodías de Broadway que se fueron realizando en Hollywood en los años 30 y 40, coincidiendo con la aparición del cine sonoro. El ídolo del cine mudo Don Lockwood pensaba que lo tenía todo: fama, fortuna y éxito, pero, cuando conoce a la actriz Kathy Selden, se da cuenta de que ella es lo que realmente faltaba en su vida. Con el nacimiento del cine sonoro, Don quiere crear musicales con Kathy, pero, entre ambos, se interpone la reina del cine mudo Lina Lamont.

La película tuvo un gran éxito gracias a sus escenas de baile, en especial la de Gene Kelly cantando enamorado bajo la lluvia (aquí adjunto el enlace de la escena tan famosa: https://www.youtube.com/watch?v=w40ushYAaYA).

(Lo que más me llama la atención es  que la gran cantidad de números musicales no haga de ello una película incoherente, como puede pasar al ver otros musicales en los que decimos “Y ahora ¿por qué bailan?”).

West Side Story es una adaptación moderna de la historia del famoso drama de William Shakespeare Romeo y Julieta, que escenifica el destino de dos amantes envueltos por la violencia urbana y por la enemistad de dos bandas callejeras y ambientada en el barrio West Side de Manhattan (New York), donde las rivalidades se solucionan al ritmo del baile.

(He solido oír que West Side Story son dos películas. Una, la dirigida por el coreógrafo -toda la parte musical-; otra, la dirigida por Wise -toda la trama-. Las coreografías son espectaculares, de esas que se te quedan grabadas por la vitalidad que transmite; la música muy pegadiza; y de los actores, yo me quedo, sin duda, con Rita Moreno. West Side Story es uno de mis musicales favoritos; realmente, todo me gusta. Os dejo uno de los números de baile que más me gusta: https://www.youtube.com/watch?v=_e2igZexpMs).

 

Evolución del musical

Adquiere su forma definitiva en la década de los años veinte, con una acción muy rápida y con canciones y otros números  musicales perfectamente integrados en la trama.

En los años 30, el cine musical, junto al cine negro, en el género favorito de los estadounidenses. Esto se debía, en parte, a la crisis económica que estaba sufriendo el país. La gente quería distraerse y los musicales lo conseguían: eran películas alegres y divertidas, tocaban el tema del amor y las canciones eran muy pegadizas. Una de las grandes figuras de esos años fue Busby Berkeley, quien realizó coreografías para películas como 42nd street (Calle 42). Durante los años que trabajó para la Warner, Berkeley  creó los números musicales más llamativos de la historia del cine. De esta época, también cabe destacar Volando a Río de Janeiro, La alegre divorciada y Sombrero de Copa.

En los años 40, el musical se consolida, pues hay más variedad en las tramas y la técnica está algo mejorada, como se puede apreciar en El mago de Oz, película con mucho más colorido, con la actriz Judy Garland como protagonista .

Otra figura importante fue Gene Kelly (actor, bailarín, coreógrafo, guionista, productor y director). Actuó, junto con Frank Sinatra, en la película On the town, que fue toda una novedad, ya que las escenas de exteriores se grabaron en la calle (hasta ese momento se hacía en los propios estudios).

Los musicales de esa época ya están más definidos, ya tienen mucho más claro el patrón que caracterizará al género, pues en un musical se puede hacer de todo. En cualquier caso, hay una clara búsqueda de posibilidades más artísticas para poder llevarlo más lejos. Los productores, los directores, los coreógrafos, son conscientes de que lo que se ve puede dar mucho de sí.

La década de los 50 fue la mejor época del musical; incluso, había productoras que solo realizaban este tipo de películas, destacando la Metro Goldwyn Mayer. En estos años, aparecieron algunos de los mejores musicales de la historia, como Cantando bajo la lluvia o Un americano en París. Otra película que destacó fue Siete novias para siete hermanos, una historia de amor protagonizada por siete leñadores, paletos y solteros, que viven en una cabaña en las montañas. Uno de los hermanos encuentra novia en el pueblo y se la lleva a vivir a la cabaña; entonces, los demás hermanos deciden hacer lo mismo y van a la ciudad en busca de novio. Están tan empeñados en casarse que no dudan en secuestrar a siete chicas y llevárselas a vivir con ellos.

En esta época, que habría que destacar a Gene Kelly y a Marilyn Monroe cantando la famosa canción de “Los diamantes son los mejores amigos de la mujer” en Los caballeros las prefieren rubias, sin olvidar producciones como Rent y La cage aux folles, dos de los primeros musicales en presentar claramente personajes homosexuales y bisexuales.

En los años 60, la buena época del género se mantiene, pero se notan algunos cambios, tal vez el comienzo de la decadencia. Los musicales, hasta este momento, habían combinado canto y danza, pero cometen el error de separar ambas y hacen una separación peligrosa que tardará mucho tiempo en volver a juntarse. En esta época, podemos destacar a las ganadoras de los Oscar a mejor película My fair Lady, una comedia musical que relata la vida de Eliza Doolittle, una florista callejera londinense, y West Side Story. También destacan éxitos artísticos y de público como Mary Poppins (1964) o Sonrisas y lágrimas (1965).

El musical, que hasta ahora siempre había sido alegre, comienza a tener momentos serios e incluso dramáticos. Por otra parte, aborda historias más complejas y menos simples, lo cual es muy difícil, porque, normalmente, los musicales tienen un argumento sencillo para que se puedan meter las canciones y los bailes y, de ese modo, no compliquen aún más la historia. Se puede destacar, entre estos, Camelot que cuenta la historia del rey Arturo y su corte, desde sus comienzos hasta su caída. Cualquiera que conozca esta historia sabrá que es suficientemente compleja como para añadirle canciones y bailes; sin embargo, el musical fue un éxito.

La “seriedad” se refleja en que se ha abandonado aquella alegría y aquello de “todo se arregla con unos pasos de claqué” y ahora las canciones sirven para reflejar emociones y problemas.

Los años 70 suponen un cambio para el cine en general. El cine clásico ha muerto y se reclama un cine moderno. Desde este momento, será la danza la que tome el protagonismo y las canciones desaparecerán. Lo que entendemos como números musicales no existen como tal. Sin embargo, se pueden destacar títulos como Grease, Cabaret, El violinista en el tejado, New York, New York, Hair, o Fiebre del sábado noche.

Grease es una película musical de 1978 ambientada en los años 50, homenajeando a la época dorada del Rock & Roll de esos tiempos, dirigida por Randal Kleiser y protagonizada por John Travolta y Olivia Newton-John. De forma muy resumida, el argumento de la película es el siguiente: Sandy (Olivia Newton John) y Danny (John Travolta) han pasado un romántico verano juntos, pero, cuando las vacaciones se acaban, sus caminos se separan. Se despiden pensando que no se van a volver a ver, ya que Sandy tiene que volver a Australia. Sandy, al final, se queda en Estados Unidos y se inscribe en el instituto Rydell, donde estudia su amiga Frenchy; lo que no sabe es que en ese mismo instituto también estudia Danny. Inesperadamente, vuelven a verse, pero la actitud de Danny ya no es la misma, ahora es un creído e insensible. Ambos se ven condicionados por sus compañeros y las bandas a las que pertenecen, siempre enfrentadas.

(Grease es otro de mis musicales favoritos y, por ello, me gustaría destacar algunos aspectos. Es una película que refleja, en forma de parodia, la juventud de los 50 y 60. Está cargado de energía, humor y ritmo, con canciones estupendas que, hoy en día, se siguen escuchando. Si pudiera elegir, me encantaría vivir en esa época. Obviamente, en la película nos lo ponen muy fácil y de algodón de azúcar, pero yo también quiero ir al instituto y que lo único que me preocupe sea el baile de fin de curso, como nos hacen ver. Los actores se adaptan perfectamente a los papeles y hacen de los números musicales algo que nadie olvida. Sin duda, uno de los mejores musicales, del que no tengo nada negativo que decir, con el que cantas, bailas, te diviertes y te enamoras).

Cabaret se estrenó cuando el cine musical ya estaba prácticamente desaparecido e hizo que el público se volviera a fijar en este género. Fue la película más premiada del momento, en la que hay que destacar a Liza Minelli por su papel. La trama se desarrolla en Berlín en los inicios de los años 30, en la que tiene lugar una historia de amor entre la bailarina de un local nocturno de moda llamada Sally Bowles (Liza Minnelli) y un estudiante de Cambridge llamado Bryan Roberts (Michael York), con los nazis en pleno auge político. Liza tuvo un poco de suerte en este terreno, al ser hija de Gene Kelly y Judy Garland.

Liza Minelli o Olivia Newton-John hubieran podido ser las nuevas grandes estrellas del musical, pero, lamentablemente, la caída del género las arrastró a ellas también, de modo que nunca sabremos todo lo que pudieron haber sido si las circunstancias hubieran sido más favorables.

Fiebre de sábado noche es un película musical protagonizada por John Travolta en Nueva York, donde, después de trabajar toda la semana en una tienda de pinturas de Brooklyn, Tony Manero se prepara esmeradamente para disfrutar de la noche del sábado: se pone una camisa de flores ajustada, pantalones de tela de gabardina y zapatos de plataforma. En la discoteca de moda, Tony deslumbrará a todos con lo que mejor sabe hacer, bailar. La historia no es tan conocida como las canciones que aparecen, todas ellas de los Bee Gees, grupo de la época y recordado en la actualidad, al igual que sus temas.

(Lo más destacable de la película es la interpretación de Travolta, algo parecida a la de Grease, con esa actitud chulesca y creída; y las canciones, que me encantan, y a veces escucho, a pesar de ser “demasiado joven” para conocer este tipo de música disco).

Hair es un espectáculo que supuso un cambio dentro del concepto que hasta entonces se tenía del musical, transformándolo mediante una inteligente puesta en escena con jóvenes intérpretes bailando y cantando al son de la música rock. Es una obra de teatro musical en la que cultura hippie de los 60, muestra su apuesta por la paz, el amor, la libertad sexual y el uso de las drogas, a través de un atrevido guión que incluye desnudos y el uso de un lenguaje obsceno.

En los años 80, aunque me cueste decirlo, se produce una gran caída del género con títulos como Fama. El musical se ha transformado en uno de esos géneros apestados, (“los musicales son caros y no dan dinero”, “una película musical es garantía de fracaso” son frases repetidas por los ejecutivos). Pero la necesidad de expresarse por ese medio sigue existiendo, aunque se trate de disimular, y, en ocasiones, hay películas que se estrenan con lemas como “una película con música”. Se pueden destacar de esta época: Xanadú (que es la última película musical de Gene Kelly y supone la caída total de Olivia Newton-John), Annie, Victor o Victoria, La tienda de los horrores, Flashdance o Los miserables.

Los miserables es un musical completamente cantado, basado en la novela de Víctor Hugo. Ambientado en la Francia de principios del siglo XIX, el espectáculo cuenta la historia de Jean Valjean, que busca una solución tras cumplir diecinueve años en prisión por haber robado una hogaza de pan. Decide romper su libertad condicional y comenzar una nueva vida bajo una identidad falsa inspirado por un bondadoso obispo, mientras sufre la persecución del inspector Javert a lo largo de los años. Por el camino, Valjean y una serie de personajes se verán envueltos en una revolución en la que un grupo de jóvenes estudiantes luchan por sus libertades en las calles de París.

(Me gusta muchísimo más la versión de 2012, donde los actores son mejores y las calidades mejoran en algunos aspectos, aunque hay algunas canciones que las estropean bastante).

Annie cuenta la historia de una huérfana que vive en el orfanato dirigido por la Señorita Hannigan, una mujer malvada que odia a la niña. Entra en la vida del millonario Oliver Warbucks. Este se muestra indiferente hacia la niña, pero empieza a coger afecto a la pequeña y decide adoptarla. Sin embargo, Annie sigue decidida a conocer a sus verdaderos padres, ignorando que fallecieron en un incendio años atrás. Una pareja de interesados, Rooster y Lily, se hacen pasar por los padres, ayudados por la Señorita Hannigan.

(Este musical es uno con los que más me siento identificada. El comportamiento y la astucia de la pequeña se parece mucho a mi forma de ser. Todas las canciones que aparecen tienen un significado dentro del argumento y cuadran perfectamente, por lo que se convierten en mis temas favoritos dentro de los musicales).

En la década de los 90, hay títulos destacables como Evita o Todos dicen I love you y poco más. Se puede decir que, exceptuando el caso Disney, el musical es prácticamente inexistente en esta época y el género parece definitivamente condenado. Pero esta caída sólo se puede tener en cuenta, como en los anteriores años, en el cine de acción real, porque en el de animación, la compañía Disney (que, desde la muerte de su creador, andaba un tanto perdida) realiza, en estos años, algunas de sus más brillantes películas, reconocidas por cinéfilos del mundo entero, así que en ningún caso puede meterse a estas películas en el saco dela decadencia general del musical. Ello se debe a magníficas creaciones como La sirenita, La Bella y la Bestia, Aladdín, El jorobado de Notre Dame… Disney enciende una luz al final del túnel y educa a las nuevas generaciones en un género que podría volver a revivir.

Desde el año 2000, parece que comienza un renacimiento de este maravilloso cine, pero, como no hay perspectiva histórica, aún es pronto para decirlo; en cualquier caso, los títulos que se hacen son verdaderamente buenos: Chicago, Moulin Rouge, El fantasma de la ópera, Hairspray,Nine,High school musical o Burlesque.

En cuanto a Disney, que mantuvo alto el listón del musical cuando nadie parecía mantenerlo, desgraciadamente, hemos visto como, poco a poco, parece haber abandonado esta práctica de sus películas clásicas. Ya hace años que no son musicales; aunque siga manteniendo cierta calidad habitual, se echan de menos, y mucho, sus clásicos. Pixar no la ha mejorado, aunque parece que podemos tener esperanza en una vuelta de los grandes musicales animados y películas como Tiana y el sapo o Enredados parecen ser una señal de ello.

Chicago es un musical con música de John Kander. Ambientado en la ciudad de Chicago durante la época de la ley seca (entendida como la prohibición de vender bebidas alcohólicas, que estuvo vigente en los Estados Unidos), basado en la obra de teatro del mismo nombre publicada en 1926 por la periodista Maurine Dallas Watkins a partir de los casos que ella misma había cubierto para el Chicago Tribune.

El fantasma de la ópera es la última adaptación cinematográfica de la famosa novela de Gastón Leroux. La película fue dirigida por Joel Schumacher y Tim Burton. La Ópera de París prepara el estreno de su espectáculo más digno de ver, pero un misterio se oculta entre bastidores: la presencia de Erick, un Fantasma (Gerald Butler). Nadie sabe qué o quién es, pero sus apariciones son cada vez más frecuentes y siembran el pánico entre el público. Sólo Christine (Emmy Rossum), una joven bailarina, puede acercarse a él. Lo que Christine ignora es que Erick, el Fantasma, está profundamente enamorado de ella y no permitirá que nadie se interponga en su camino.

Hairspray es una adaptación del musical de Broadway del año 2002. Tracy Turnblad (Nikki Blonsky) es una chica cuya única pasión es el baile. Su sueño es participar en “El Show de Corny Collins”, el programa de baile televisado en Baltimore. Pero ni su madre (John Travolta) ni nada detendrá a Tracy porque completamente segura de que ella ha nacido para bailar.

High School Musical es una película musical que fue estrenada con bajas expectativas de éxito; sin embargo, sus niveles de audiencia la convirtieron en uno de los filmes de Disney más exitosos. Troy Bolton (Zac Efron) es el capitán del equipo de baloncesto, mientras que Gabriella Montez (Vanessa Hudgens) es una estudiante interesada en las ciencias. Ambos se conocen en la fiesta de año nuevo, interpretando una canción para la que fueron escogidos. A la semana siguiente, Gabriella llega al casting para el musical que preparan ese año. Se reencuentran y se dan cuenta de una cosa los une: el gusto por la música. Así, intentan obtener los papeles principales en el musical de la escuela, causando la división entre sus respectivas amistades.

(Marcaron bastante mi infancia y fue de lo primero que causó fenómeno fan en mí, con eso no debo destacar nada más).

Burlesque es una película musical protagonizado por Ali (Christina Aguilera), una cantante de un pueble pequeño que se muda a la gran ciudad para convertirse en una estrella y queda cautivada por Burlesque, un glamuroso cabaret lleno de bailarinas, música fabulosa y una dueña (Cher) que necesita una estrella. Está repleta de números musicales visualmente asombrosos, contando un gran reparto y con la maravillosa voz de la protagonista.

 

¿Futuro?

Los nuevos musicales están aún un tanto perdidos. Que hayan pasado tantas décadas entre las grandes glorias y la actualidad está provocando que muchos nuevos cineastas tengan que aprender prácticamente desde cero, por lo que el musical está claramente buscando cómo definirse. El futuro es inseguro, depende de todos nosotros, de que apoyemos al género, sólo así conseguiremos que sobreviva y que tenga una nueva edad dorada, para evitar que vuelva a caer en el olvido. Y es que aún queda, en algunas personas, el miedo de que un musical es garantía de fracaso; nosotros, como público, debemos lograr que esa forma de ver el género desaparezca para siempre.

¿Qué sucederá?, ¿qué nos depara el futuro? Yo sólo espero poder volver a ver unos nuevos años 50 del musical y disfrutar de títulos grandiosos rodados en lugares grandiosos con actores igualmente grandiosos, pero esto está en manos de todos, así que os animo a acudir a ver musicales y a que disfrutaréis de unas sensaciones y una magia que ningún otro género os podrá dar. Así que coged las palomitas y disfrutadlos siempre que podáis, tanto los modernos como los antiguos (que para eso está el DVD en casa y muchísimos sitios en internet).

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