LA CRISIS ECONÓMICA ACTUAL (UNA VISIÓN)

21/12/2014    Por Beatriz Pintón Riesgo

  1. INTRODUCCIÓN

La crisis económica actual es un problema de carácter mundial, que afecta a gran parte de la sociedad y debilita a la ciudadanía desde hace casi siete años, cuando comenzó en los países con mayor riqueza económica y considerados grandes potencias mundiales. Perjudica a los países más industrializados desde hace años y ha sido singular por su intensidad, complejidad y dificultades para su superación.

Las carencias económicas no solo se refieren al dinero, sino que además pueden provocar alteraciones a nuestro organismo (ansiedad, estrés, frustración, tristeza, agresividad o baja autoestima), ligadas al planteamiento de la necesidad de elegir y realizar un análisis marginal para poder cubrir nuestras necesidades más básicas de la manera más efectiva y poder sobrevivir. La situación afecta directamente a los habitantes debido a los recortes en diversos sectores de la sociedad: sanidad, educación, empleo, ayudas económicas, pensiones, prestaciones por desempleo o recursos disponibles. De nuestra actitud y sentimiento crítico dependen la manera de vivir la crisis y las soluciones que harán acabar con la situación.

En los medios de comunicación, que son nuestra fuente de información, está muy de moda hablar de la crisis como término general muy a menudo, pero, probablemente, ni los mismos redactores de noticias o artículos conocen o entienden los porqués de la situación en la que vivimos, al igual que la audiencia.

Oímos campanas, pero no sabemos de dónde vienen, por ello este tema es muy importante y en el que debemos detenernos y analizarlo para saber exactamente qué nos están vendiendo. A grandes rasgos, y para hacernos una idea: la crisis actual ha llegado de EE.UU y está estrechamente relacionada con el mercado inmobiliario y las entidades financieras, quienes nos han arrojado a este mar de incertidumbre, donde no vemos aún una forma de salir al exterior, con la actividad bancaria arriesgada como causa principal y siendo la avaricia humana un síntoma muy importante de estas acciones. Debido a la globalización de los mercados, se extiende a gran velocidad y afectó a otras economías de países desarrollados.

El objetivo de este trabajo de investigación es llegar a conocer, analizar y comprender las principales causas y consecuencias de la crisis económica que nos acecha hoy en día, a nivel mundial y nacional y cómo un problema que se encontraba en otro continente ha llegado a afectar de esta manera a nuestro país, debido a que hemos olvidado la situación que se vivió en el famoso crac de 1929, y bancos, consumidores y gobiernos hemos permitido que se repita de nuevo.

  1. CONCEPTOS BÁSICOS

Para entender las causas de la crisis económica, debemos conocer primeramente unos conceptos que nos facilitarán su comprensión.

  • Crisis económica

Es un cambio brusco o una situación de escasez, que hace referencia a un periodo de escasez en la producción, en el comercio o en el consumo de bienes y servicios. La economía es cíclica y combina: etapas de ascenso, donde aumenta la actividad económica hasta llegar al auge; de descenso, donde los indicadores de producción, comercialización y consumo caen); de recesión, cuando el descenso se extiende por más de dos trimestres consecutivos; y de reactivación, donde los índices vuelven a subir y comienza el ascenso. La crisis económica tiene lugar en algún momento determinado de ese descenso, tratándose de una caída de todos los índices o de una crisis que afecta solo a unos sectores concretos, por ejemplo, una crisis de oferta o de demanda, una crisis de subsistencia cuando una parte de la sociedad no puede cubrir sus necesidades básicas.

  • Funcionamiento básico de un banco

Las entidades financieras son empresas o instituciones que viven de prestar dinero y cobrar intereses por ese préstamo.

Las familias dejan su dinero en manos de los bancos al abrir una nueva cuenta corriente o un depósito de ahorro, por esta acción, pagan un interés a los bancos. Paralelamente, este dinero que han dejado las familias se lo dejan a otras familias o empresas, cobrándoles intereses más elevados, para poder sacar algún tipo de beneficio. Además, existen préstamos entre los bancos, aplicándose un tipo de interés interbancario denominado Euribor.

  • Economía productiva vs. Economía especulativa

El concepto de economía productiva engloba a todas aquellas actividades que producen un objeto u ofrecen y distribuyen bienes y servicios para cubrir las necesidades de las personas. Llevada a cabo por emprendedores, cuyo objetivo es satisfacer a la ciudadanía, que consideran esa actividad como algo que desean desarrollar a lo largo de su vida, poco a poco ampliar su negocio y garantizar una estabilidad en el mercado y a sus trabajadores, generando mayor riqueza a largo plazo.

En cambio, la economía especulativa se entiende como toda aquella actividad que se basa en generar dinero a partir de la compra de bienes y su venta a un precio superior al inicial, lo que hace que aumenten los precios de los bienes que cubre necesidades humanas, provocando un descenso del consumo de bienes. Los especuladores realizan actividades económicas dirigidas a la búsqueda de dinero rápido y fácil, sin importarles el futuro mirando por ellos mismos y su propio beneficio.

  • Burbuja inmobiliaria

Una burbuja inmobiliaria es un incremento de los bienes inmuebles, ocasionado normalmente por la especulación. Los precios aumentan sin ninguna razón lógica y justificable. Se fundamenta, básicamente, en el deseo de la gente de adquirir bienes para poder venderlos más tarde a un precio mayor y, así, especular con ellos. El objetivo principal es satisfacer al inversionista; por eso, la oferta de bienes no se incrementa en función de las necesidades reales de la sociedad. Por ejemplo, se llega a producir más bienes de los que la sociedad puede consumir, con el único objetivo de ganar mucho dinero Cuando esto sucede, toda la estructura especulativa se desploma.

  1. ORIGEN DE LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL
  • El mercado inmobiliario despega

Bajan los intereses de los préstamos bancarios, lo que hace que los créditos sean más baratos. Los ciudadanos se ven incentivados por esta bajada y aumenta la demanda de créditos, viéndose capacitados para afrontar la hipoteca de una casa con sus salarios, sin considerar que, a largo plazo, esta situación se invierta y no puedan combatir el gasto.

Al aumentar tanto la demanda inmobiliaria, se incrementan los precios de los pisos y esto acaba convirtiéndose en una deuda a pagar en 40 años y estar toda la vida con la hipoteca a la espalda. A pesar de esto, se continúa construyendo vivienda en todas partes y motivando la especulación, aunque tenga consecuencias negativas por incrementar los precios de los inmuebles.

  • El negocio de los bancos decrece

Los bancos también se prestan dinero unos de los otros o invierten en empresas para, en ambos casos, obtener un beneficio. Pero el problema viene cuando el precio del interés baja, por lo tanto, los beneficios de los intereses que iban a recibir por los préstamos que habían cedido va a ser mucho menor y su negocio ya no sale rentable.

  • Los bancos contraatacan: un nuevo invento financiero

Al disminuir los intereses por la bajada del precio del dinero, disminuyen los beneficios bancarios, así que los bancos buscan otros negocios. Conceden hipotecas a personas con alto riesgo de impago, con la garantía de una vivienda que se puede vender después si el prestatario no paga.

Comienzan a surgir los préstamos de alto riesgo, concedidos a personas sin trabajo fijo, sin ingresos fijos y sin propiedades ni bienes para avalarlos (NINJAS-No Income, No Job, No Assets). La confianza, en estos momentos, ya ha desaparecido por completo, las entidades bancarias son plenamente conscientes de que esas personas no devolverán los préstamos, pero aún así aumentan el precio de los intereses, ya a fondo perdido. En Estados Unidos, aparecerán las hipotecas concedidas a los NINJAS, las hipotecas subprime, denominadas hipotecas “basura”.

  • El riesgo de hace global

Los bancos americanos están a punto de la quebrar y siguen buscando nuevos negocios para ganar dinero. Para ello, piden préstamos a otros bancos del mundo o les venden esas hipotecas “basura” que ellos mismo han cedido a sus clientes y así quitarse un marrón de encima. De este modo, los prestatarios ahora le deben el dinero a otro banco y este asume el riesgo de impago.

La mayoría no acepta este tipo de productos porque conocen las consecuencias que traen consigo; entonces, los bancos se inventan otra solución, para ver si así pueden atajar el problema y aumentar sus beneficios de nuevo. Para ello, hacen paquetes de hipotecas, que incluyen hipotecas sin riesgo y de alto riesgo de impago, les ponen un nombre que suene atractivo para ocultar las hipotecas “basura” y se dedican a repartirlas por los bancos de todo el mundo, sin ser conocedores de lo que les están encasquetando sin comerlo ni beberlo, provocando que el riesgo financiero se propague por todo el mundo y la necesidad de que los gobiernos acudan a las arcas públicas para realizar rescates bancarios y devolver el dinero a los clientes de las entidades bancarias.

Las personas han dejado su dinero a su banco con la confianza de que ahí seguirá, pero no saben que su dinero ya no está en manos del banco al que han acudido, sino en otro del pueblo de al lado o del continente más lejano.

  • Todo se hunde: estalla la burbuja inmobiliaria

Ahora sube el precio del dinero y no parece rentable comprar una vivienda como lo era en los comienzos. En este momento, las hipotecas cedidas a los NINJAS, con probabilidad de impago, realmente se dejan de pagar. Los bancos creían que, al quedarse con sus casas, podrían venderlas más tarde a un precio mayor, pero no. Van a tener que comérselas.

La desconfianza entre los bancos ha llegado a unos niveles brutales. Apenas se prestan dinero entre ellos y, si lo hacen el Euribor asciende muy notablemente. Así que las personas que están pagando su hipoteca van a pagar muchos intereses al devolver el préstamo.

  • La crisis se propaga a todos los sectores

El interés interbancario se ha incrementado y, con ello,el precio de las hipotecas. Los bancos dejan de conceder créditos y se piden menos hipotecas, por lo que la demanda de vivienda disminuye, se compra menos y se desencadena una bajada del precio de la vivienda.

Por otro lado, los prestatarios dejan de pagar sus hipotecas porque no pueden asumir el gasto tan elevado en el que se ha convertido aquello en lo que se veían capaces de pagar, aunque fuera muy a largo plazo. El consumo baja, en general, en todos los sectores económicos de la sociedad, así que la producción también; las empresas obtienen menos beneficios porque no hay consumo, empiezan a reducir y recortar costes y aumenta el paro.

  1. DESARROLLO DE LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL

La crisis económica mundial se inició en 2007 y continúa hasta la actualidad, siendo una de las más graves que se han vivido hasta el momento, desde el crac de la bolsa de Nueva York en 1929.

Todo comenzó en Estados Unidos en 2001, cuando el presidente George W. Bush tuvo que buscar una solución al estallido de la burbuja de Internet para posibilitar la liquidez y el dinero barato. Además, la gran repercusión que tuvo sobre la sociedad el atentado contra las Torres Gemelas el 11-S hizo que se desplomara el consumo, por lo que redujo los impuestos y los intereses para que el consumo recobrara vida.

Las lecciones del crac del 29 fueron olvidadas por entidades financieras, consumidores y gobiernos. El consumo se volvió una acción descontrolada, al igual que la demanda de viviendas y de hipotecas, y se dispararon las inversiones. El objetivo era el presente y sacar el máximo beneficio; no importaba el pasado.

Los bancos se atrevieron a conceder hipotecas a personas que corrían un alto riesgo de impago (NINJA); las prácticas bancarias arriesgadas provocaron desahucios, impagos, números rojos y desconfianza. Para deshacerse de estos futuros impagos, los bancos crearon paquetes de hipotecas con nombres “guay” y las vendían a bancos de todo el mundo, siendo conscientes del peligro que eso conllevaba. No debemos olvidar que los bancos estadounidenses fueron los que comenzaron a repartir las hipotecas subprime, a pesar de estar en vigor la ley Glass Steagall, que impedía este tipo de práctica de los paquetes de hipotecas, y que los lobbies querían abolir. Se inventaron unos seguros para cubrir el riesgo de impago, pero eran “armas de destrucción masiva” de los que las grandes entidades se beneficiaban.

La actividad inmobiliaria fue la que se vio inicialmente más perjudicada, descendiendo su demanda; los bancos estaban a punto de la quiebra y las hipotecas subprime revoloteaban por todo el mundo.

Esta situación tocó fondo y los grandes especuladores se quedaron con las manos vacías; empezaron los rescates a los bancos con dinero público, ya que se dejaron de realizar préstamos interbancarios, debido a la falta de confianza y la subida del Euribor.

El primero que se realizó fue al banco Bear Stearns, afectado por repartir paquetes de hipotecas basura, como otros tantos. El plan que llevó EE.UU lo hizo de manera oculta para que no saliera a la luz la gravedad del asunto y no saltara la voz de alarma; pero acabó rescatando al Fannie Mae y Freddie Mac. Los rescates se convirtieron en una acción sucesoria, pero no lo hicieron con Lehman Brothers, para no dar a entender que lo hacían con dinero público. Al día siguiente, las Bolsas de todo el mundo se habían desplomado. Quebraron AIG y Washington Mutual debido a esto; por lo tanto, los gobiernos de todo el mundo decidieron rescatar a sus bancos para no acabar en la situación a la que había llegado Lehman Brothers.

La crisis ya era mundial. Se acordaron planes de estímulo y esta terapia de choque funcionó; pero el comercio se hundía y, con ello, el consumo y los ingresos. Muchas empresas tuvieron que recortar en personal y aumentó el paro, porque la situación había llegado a un punto en el que era muy difícil salir.

Estados Unidos continuó con su política de gasto público y de estímulos económicos para incentivar el consumo de la sociedad y consiguió que su economía resurgiera y mejorara la situación, como lo consiguió en el crac del 29.

Sin embargo, Europa apostó por tomar medidas de austeridad y de control de los gastos. Por otro lado, surgió el caso de Grecia, cuando el PASOK ganó las elecciones y se desbocó el déficit público, ya Grecia se encontraba casi en la quiebra, su deuda superaba el 100% frente al 3,4% que se mostraba; este impago tan elevado podía hacer que se repitiera la historia de Lehman Brothers y ponía en peligro la estabilidad del euro.

La Unión Europea acabó debilitándose y cada país tomó sus propias medidas de forma independiente para acabar con la situación. Alemania tomó las riendas de los países más afectados por la cantidad de hipotecas subprime, al igual que él, e impuso una política de austeridad para ajustar el gasto público, todo lo contrario a la acción que había decidido tomar Estados Unidos.

Tras muchos desacuerdos y disputas entre los países de la Unión Europea, finalmente Angela Merkel permitió el plan de rescate a Grecia, financiado en parte por el Fondo Monetario Internacional. Se llevaron a cabo numerosos recortes en el gasto público, bajada de pensiones, sueldos de funcionarios, etc. Estas condiciones hundían más aún la economía helena, por lo que tuvo que ser rescatada por segunda vez. El ajuste del gasto público y la política de austeridad que Alemania obligó a tomar a toda Europa provocó que tuvieran lugar rescates a Irlanda y Portugal. España, aparentemente, no se veía afectada por las hipotecas “basura”.

El BCE, influenciado por Alemania, elevó el precio de los tipos de interés y la inestabilidad que parecía tener el euro provocó que las inversiones descendieran y que los inversores, por miedo a perder su dinero, huyeran de Europa hacia el dólar. En este momento, España e Italia casi tuvieron que ser rescatadas.

Nos encontramos ya en el 2012, en una situación muy preocupante. Alemania había forzado los cables demasiado con sus medidas de austeridad y faltó poco para caer en una depresión como la que vivió Japón en los años 80, donde ninguna de las medidas tomadas servía como solución.

  1. CRISIS ECONÓMICA EN ESPAÑA

Aunque ya se venía anunciando, la crisis de Estados Unidos comenzó a afectar a España a partir del verano de 2008.

Nuestro país comparte las causas de la crisis de forma común con Estados Unidos y el resto de países europeos. Pero nuestra crisis económica, al igual que todas las demás, presenta unas características personales.

Que hoy en día vivamos en estas condiciones viene desde 1998, cuando se aprobó la nueva Ley de Suelo, que proponía privatizar los terrenos, motivando en especial a empresas privadas para aventurarse a construir en terrenos que no eran urbanizables hasta el momento, lo que hizo que aumentara la demanda de viviendas, que ahora era más baratas, y de hipotecas. El sector de la construcción se desarrolló hasta un nivel incontrolable.

Pero, ¿qué fue exactamente lo que agravó la situación?

Todo parecía ir de perlas hasta que se aprobó la nueva reforma laboral, donde se suprimían algunos derechos laborales poco notables en beneficio de las empresas privadas, que contrataban a trabajadores a muy bajo coste para rebajar el paro. Esto fomentó que muchos jóvenes estudiantes vieran una oportunidad en el mercado laboral y aceptaran las ofertas de las empresas de la construcción, ansiadas por realizar nuevos contratos, de los que obtendrán un gran beneficio y que demandaban mano de obra, que llegó hasta de países extranjeros. Esto incrementó mucho más la compra de viviendas, utilizadas algunas para blanquear dinero negro, pero la demanda hizo que aumentara el precio de los pisos y del suelo, lo que atrajo a numerosos especuladores y elevó enormemente los precios.

La burbuja inmobiliaria se disparó y la construcción española encontraba espacio para construir en cualquier lugar del país, sin importar en absoluto la destrucción de los ecosistemas y de los hábitats. Gracias a la construcción, la economía española se encontraba en ascenso, el precio de la vivienda seguía aumentando y los salarios se habían estancado.

Los salarios eran bajos y las viviendas caras, pero aun así la gente se atrevía a comprar porque sabían con exactitud que los bancos les iban a ceder un hipoteca o un crédito, sin importarles tener que estar toda la vida pagando la deuda.

Las arcas públicas del Estado estaban en números rojos porque el gobierno tuvo que recurrir a estas en un principio para poder pagar a funcionarios, pensionistas y desempleados. Por otro lado, no podían reducir el gasto público, recortando en subvenciones para las empresas o demás instituciones, porque supondría el cierre de las empresas y el aumento de paro.

Los bancos se debían dinero entre ellos y estalló la crisis crediticia en Estados Unidos, que se expandió por todo el mundo. Los bancos dejaron de dar créditos, los inversores se retiraron y el consumo cayó. El paro se incrementó debido a la necesidad de las empresas de reducir costes por el bajo consumo, con lo que los ingresos se desplomaron y la recaudación del IRPF descendió. Comenzaron los desahucios por impago y la sociedad se dio cuenta de que vivía en un engaño que se habían creado ellos mismos.

España necesitaba un rescate de sus bancos, pero el gobierno no lo quiso ver. Continuaba colaborando en los rescates de otros países, a pesar de que estaba sumergida en el fango de las hipotecas subprime. España acabó pidiendo el rescate porque la deuda era muy elevada y muchos ahorradores iban a perder sus inversiones, debido a los productos de riesgo que les habían vendido las entidades financieras.

  1. PARAÍSOS FISCALES
  • ¿Qué es un paraíso fiscal?

Aunque no existe una definición precisa, se entiende por paraíso fiscal un territorio o Estado que se caracteriza por establecer un régimen tributario favorable para los ciudadanos y empresas no residentes, siendo, en la mayoría de los casos, una reducción en el pago de los principales impuestos.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) utiliza cuatro factores claves para determinar si un territorio es un paraíso fiscal:

  • Si el territorio no impone impuestos.
  • Si hay falta de transparencia.
  • Si las leyes no permiten intercambiar la información con propósitos fiscales con otros países.
  • Si se permite a los no residentes beneficiarse de rebajas a pesar de no realizar una actividad en el país.

Los paraísos fiscales están caracterizados por poseer al mismo tiempo dos regímenes fiscales diferenciados y legales: uno que afecta a los residentes y empresas locales, sujetos a pago de impuestos como en cualquier otro país; y el de los no residentes, que disfrutan de numerosas ventajas, pero suelen tener prohibida cualquier actividad económica o de inversión dentro del territorio. Otra característica de un paraíso fiscal es la existencia de leyes de secreto bancario y de protección de datos personales; los datos de accionistas o directores empresariales no suelen aparecer en los registros públicos, sino que se encuentran bajo su representante legar (agente residente).

Con la globalización y el desarrollo de Internet, ya no es necesario desplazarse a lugares lejanos para abrir una cuenta bancaria o realizar otra operación. Los costes de gestión se han abaratado, por lo que hoy en día invertir en un paraíso fiscal está al alcance de casi cualquier persona.

Los paraísos fiscales suelen ser los protagonistas de las noticias desde hace unos años, desde que esta práctica se puso de moda. El dinero que llega a los paraísos fiscales procede principalmente de empresas, bancos y grandes propietarios o patrimonios. Existe el miedo de que España quiebre y los grandes ahorradores pierdan su dinero, así que deciden invertirlo en otros países, donde lo tienen asegurado y además se pueden aprovechar de las ventajas que esto conlleva. Son la salida para que muchos países aumenten su flujo económico dentro de sus fronteras y que las grandes riquezas se asienten en estos lugares a cambio de favores.

Los paraísos fiscales sirven para depositar cantidades sobre las cuales no se quiere declarar y no pagar impuestos, además de ocultar el origen de esos ingresos. Utilizados por bancos, empresas multinacionales e individuos de grandes patrimonios; saliendo beneficiados en cualquier caso al minimizar el pago de impuestos.

Se estima que en los paraísos fiscales se ocultan alrededor de 40 billones de euros, casi el valor de los bienes y servicios que se producen en el mundo en un año. El impacto que tiene su existencia en la sociedad incrementa la desigualdad, inestabilidad financiera, crisis financieras, casos de corrupción, blanqueo de dinero e incluso la pobreza.

En la actualidad. existen 36 paraísos fiscales por todo el mundo. Las principales organizaciones y países publican un listado de los principales paraísos fiscales en el mundo:

En América

Anguila

Antigua y Barbuda

Antillas Neerlandesas

Aruba

Bahamas

Bermudas

Dominica

Islas Caimán

En Europa

Andorra

Chipre

Gibraltar

Liechtenstein

Malta

Mónaco

Suiza

San Marino

En Asia

Baréin

Maldivas

-En África

Liberia

Mauricio

Seychelles

  • Actualidad

La crisis ha favorecido el negocio de estas “islas del tesoro”. El documento presentado en julio del año pasado sitúa entre unos 24 billones de euros los flujos de dinero, lo que supone un cuarto de la riqueza mundial. La evasión fiscal que tenemos en nuestro país y de media en Europa, según el informe “Closing The European”, representa alrededor del 23% de PIB. Mientras los grandes milmillonarios evaden impuestos, el resto de ciudadanos pagan cada vez más por la crisis.

Un ejemplo de esta práctica es Google, que, en 2011, rebajó su factura fiscal en 2.000 millones de dólares (unos 1.550 millones de euros), al trasladar una sociedad a las islas Bermudas ingresos por 9.900 millones de dólares, el doble de los tres años anteriores.

La mayoría de los fondos que hay en los paraísos fiscales proceden de actividades como el terrorismo, narcotráfico o venta de armas, pero más de la mitad de estos capitales procede de grandes multinacionales y grandes entidades bancarias.

  • Soluciones contra los paraísos fiscales

Una iniciativa para acabar con estos paraísos es que no se tengan en cuenta sus actos jurídicos documentados, tales como escrituras, actas o testimonios notariales.

La Unión Europea y todos los gobiernos de los países miembros deben dejar de reconocer los actos jurídicos documentados que se realizan en esos paraísos fiscales. Al no tener validez los documentos que allí se tramitan, los paraísos fiscales dejarán de tener sentido. Y, por encima de todo, se debe acabar con el secreto bancario.

  1. CONCLUSIÓN

La crisis económica actual ha venido de la mano de la subida del precio de la vivienda y del contagio de Estados Unidos, que se dedicó a repartir hipotecas subprime por todo el mundo, con el objetivo de maximizar sus beneficios y sin pararse a pensar en lo que esto podría desencadenar. Ya no es solo una crisis financiera, sino que se ha convertido en una crisis de deudas.

Las principales causas se encuentran en los bancos, que empezaron a ofrecer hipotecas a cualquiera, aunque fuera a largo plazo, y de los consumidores, que nos lanzamos a comprar sin control, creyendo que, porque los bancos nos den el oro y el moro, nosotros ya lo tenemos.

Se corta el grifo del dinero público porque ya no hay dinero, lo han prestado todo y lo han despilfarrado sin tomar unas medidas que hicieran que el mercado tuviera sus necesidades básicas cubiertas y todos tuviéramos una calidad de vida igualitaria.

Las empresas, muy valientes, se dedicaron a contratar a personas para el sector de la construcción, con salarios muy bajos; pero, como el banco nos lo iba a dar todo, no era un factor importante.

¿Qué fue lo que ocurrió?

El Estado dejó de dar subvenciones a las empresas y estas ya no podían afrontar gastos, el precio de la vivienda y del suelo urbanizable se quedó por las nubes, por lo que la demanda bajó y, con ello, el consumo y la producción; las empresas tuvieron que recortar y despidieron a números trabajadores, que se veían en la calle y sin poder pagar las deudas que debían a los bancos. Empezaron los despidos, los números rojos, los desahucios, la pobreza y la desigualdad; los rescates a los bancos se hicieron una práctica muy común y acabamos en la miseria, cosa que nos hemos buscado nosotros solos, por nuestra falta de pensamiento analista y crítico.

Cuando parezca que la crisis económica haya terminado, analizaremos cuáles han sido las medidas más eficientes. Por el momento, no se puede aplicar ninguna directamente que nos garantice la salida de la crisis. Esperemos que esta historia nos haga aprender de verdad, no como la del crac del 29, y seamos conscientes de lo que hemos provocado.

  1. OPINIÓN PERSONAL

Tenía muchas ganas de conocer cuáles eran las raíces de la crisis actual y entender el presente; de dónde procedía, qué es eso de lo que hablan en los medios de comunicación. Desde que tengo uso de razón, es un tema del que siempre han estado empapados los telediarios.

Con los conocimientos que he adquirido realizando este trabajo, me veo capacitada para poder dar mi propia opinión sobre el tema e intentar exponer alguna solución.

La crisis económica ha estado impulsada por el capitalismo que nos arropa. El objetivo principal de bancos y empresas es sacar el máximo beneficio posible, reduciendo costes y atendiendo a sus intereses. Desde mi punto de vista, la crisis se parará por un tiempo y la economía volverá a resurgir un poco, pero pronto volverá otra aún más grave; así son las bases de una economía capitalista

La manera para que no se repitan más situaciones es acabar con el sistema que nos han implantado y que la ciudadanía tome sus propias medidas, por medio de huelgas, manifestaciones o movilizaciones; ya no tenemos nada, así que no vamos a perder ni ganar. Así podríamos garantizar la inexistencia de crisis o que la gravedad de estas no llegue a estas alturas.

Lo que pasa es que es muy fácil quedarnos en el sofá y decir “Ya lo hacen otros por mí”. Mientras, nuestro jefe nos aumenta la jornada laboral, nos baja el salario y no nos facilita nuevo material de protección. Probablemente, no sea tu jefe el culpable de que esto te afecte, sino que venga de más arriba: el gobierno le pone todos los obstáculos a la empresa de tu jefe para que no pueda seguir adelante; sí, tu jefe no quiere perder sus privilegios de empresario ricachón, entonces te los quita a ti. Levántate y sal a reivindicar tus derechos. El gobierno, los bancos y los aliados han provocado que tú estés así y lleves casi cinco años sin poder darle ningún capricho a tus hijos. Hay que atacar a los de arriba, no podemos seguir parados y que nos coman las personas con mayor riqueza.

Es triste que hayamos provocado que se repita la situación vivida en el crac de 1929. Me armo de valor y me propongo cambiar la situación, por revolucionario que suene. Me sensibiliza ver lo mal que lo están pasando los vecinos de mi misma ciudad. Abramos los ojos, que ya no es una cosa que se encuentra al otro lado del charco, que parece que, al no verlo, no afecta tanto. Personas del contiene africano luchan cada segundo por sobrevivir mientras otros cuentan el fajo de billetes que tiene debajo de la almohada. Mi objetivo es encontrar una solución e intentar que mi ayuda haga paliar los daños de la crisis en todo el mundo. no podemos consentir que la injusticia impere en nuestro planeta y que unos tengan más que otros. Está en nuestras manos que esto acabe y que los gobiernos sean conscientes de lo que está provocando su mala gestión y avaricia.

  1. FUENTES DE INFORMACIÓN
  • “Entender la crisis actual”. Héctor Ruiz, Revista Eureka, nº 17, 2009.
  • “De la codicia a la austeridad”. Pilar Blázquez. Revista Muy Historia, nº 50, 2013.

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