sociedad

SIDA, EL MAYOR PELIGRO ES LA DESINFORMACIÓN

15/4/2015   Por Daniel Rojas Gascón

Según la Organización Mundial de la Salud, el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) representa las etapas más avanzadas de la infección por el VIH. Se define por la aparición de alguna de las más de veinte infecciones oportunistas o cánceres vinculados con el VIH.

Los primeros casos de SIDA aparecieron en 1981 en Estados Unidos y los primeras personas infectadas fueron, en su mayoría, homosexuales, lo que llevó a señalar a gente de dicha orientación sexual como los culpables de esta enfermedad. Más tarde, la sociedad se dio cuenta de que también estaba afectando a drogadictos y receptores de transfusiones sanguíneas, a los que, junto con los homosexuales, se les consideró grupos de riesgo para contraer la enfermedad y se les apartó literalmente de la sociedad.

La aparición del SIDA coincidió con una época difícil, la década de los ochenta, en la que la droga afectó a mucha gente. No había medios suficientes para combatir la enfermedad y la ignorancia y la desinformación eran habituales. Nadie quería hacerse ninguna prueba, en parte por miedo a escuchar que era portador del SIDA, y en parte por menospreciar la gravedad de la situación. Otra vez, ignorancia, lo que provocó que la enfermedad se expandiera y siguiera sin conocerse lo suficiente como para ponerle remedio.

Muchos niños que nacían ya con la enfermedad vivían marginados, no podían relacionarse con casi nadie. Esto fue debido a la desinformación de la mayoría de los padres, que, sin saber nada de la enfermedad, del virus que la provoca o de cómo se transmitía, no dejaban a sus hijos acercarse a nadie que estuviera infectado por precaución. Afortunadamente, gracias a los avances científicos y a la gran accesibilidad a la información que supone internet hoy en día, entre otros medios, la enfermedad está mucho más controlada. Aunque todavía existe mucha gente que, conociendo los riesgos, no toma las precauciones necesarias.

Hay que destacar que durante mucho tiempo se pensó que solo los homosexuales podían contraer la enfermedad, incluso en su origen se le llamo el “cáncer gay” incluso por miembros de ese colectivo. Pero lo cierto es que esta enfermedad puede afectar a cualquier persona y es para concienciarnos de esto por lo que se ha luchado y por lo que se sigue luchando. Y, ¿cómo conseguir que todas las personas tengan una idea correcta y sin prejuicios sobre el SIDA? En mi opinión, llevando el tema de forma natural a los más pequeños. De esta forma, los jóvenes crecerán concienciados de que el SIDA es una enfermedad que existe y contra la cual no hay cura conocida (por el momento), pero sí métodos para evitar contraerla. Toda información y precaución son pocas.

Aquí dejo una entrega de Ochéntame otra vez, programa emitido en TVE, que puede que ya conozcáis, y que explica muy bien el tema expuesto, en el que uno de los protagonistas advierte del peligro de la desinformación y la dejadez con una idea fundamental: “No es más importante evitar un embarazo que el hecho de infectarse de SIDA o de cualquier otra enfermedad de transmisión sexual”.

Por último, hay que destacar que la situación que se vivía con la aparición del SIDA se ha recogido en muchos títulos de cine, en películas como The normal heart, con guion de Larry Kramer, basada en una obra de teatro suya con el mismo título escrita en 1985.

“Con la política actual, solo se ha conseguido que aumente la desigualdad”

 

5/4/2015   Por Ignacio López Hernández

   Entrevistamos a Ana Martín García, economista y profesora jubilada, que, actualmente, forma parte del Consejo Ciudadano de Madrid de Podemos. Le preguntamos sobre el momento que vive su partido, su proyecto político y la situación económica y social de España.

 

IGNACIO: ¿Cómo puedes explicarnos de forma breve cuál es el proyecto de Podemos para España?

ANA: Podemos es una herramienta para mejorar económica, social y políticamente a la ciudadanía.

Con esta herramienta, pretendemos hacer cosas muy básicas y urgentes, de las que te daré una muestra para que tengáis una visión de por qué caminos estamos trabajando en los programas que ahora se están preparando. Preguntaremos a los ciudadanos en nuestras asambleas para que nos digan qué es lo que necesitan y serán los ciudadanos los que decidirán las propuestas que Podemos debe defender. Algunas de ellas son:

  • Paralización de los planes de privatización de la administración pública y creación de un plan de recuperación de servicios externalizados.
  • Garantía del suministro energético (electricidad, agua y gas) a los hogares con rentas más bajas. Se basa en la defensa y garantía de que los servicios esenciales nunca puedan ser motivo de corte y que haya un sistema público de precio social.
  • Garantía de la atención sanitaria universal para todas las personas.
  • Garantía de un subsidio vinculado a la carencia de empleo para todas las personas.
  • Paralización de desalojos y moratoria de desahucios para las primeras viviendas.

 

I.: ¿De dónde crees que nacen estas ideas en la ciudadanía? ¿Son el descontento y la monotonía política las principales causas?

A.: Ya en 2011, en mayo, cuando surge el movimiento social 15M, se empieza a expresar la indignación por las políticas adoptadas por el gobierno. Más tarde, se demostró que esa indignación era lógica, ya que se rescataba a bancos con dinero público mientras se echaba de sus casas a ciudadanos y se permitían otros desmanes como los recortes sociales que todos hemos sufrido.

En 2014, surge la herramienta Podemos para pasar de la protesta a la acción y las elecciones europeas nos dijeron que la ciudadanía nos estaba esperando porque ya no podía más.

Solamente con los cinco eurodiputados que obtuvo en las elecciones europeas de 2014, Podemos consiguió mover ficha en todos los partidos, provocando una renovación de sus líderes y revolviendo el escenario. Incluso, haciendo que surgieran otros partidos que estaban casi en el anonimato y que son la renovación de facto de otros partidos.

 

I.: ¿Creías que Podemos obtendría el 14,85% de votos en las últimas elecciones autonómicas en Andalucía?

A.: Al principio, las encuestas daban 15% y estábamos tan contentos con esa cifra. Luego, empezaron a subir desorbitadamente hasta un veintitantos por ciento y creíamos que se podía dar una gran sorpresa. No fue así, pero se ha sacado lo esperado desde el principio. Creo que, a veces, engordan las encuestas con fines no muy claros (meter miedo, desilusionar a los que se esperanzan, etc.)

Sabíamos que Andalucía era una de las comunidades en las que sería muy difícil llegar hasta una parte de la población importante que subsiste desde hace muchos años con el PER. A esa población le aterra cualquier cambio (el Partido Socialista gobierna en Andalucía desde hace 36 años), ya que no se fía que otros puedan mantener el PER.

 

I.: ¿Cómo crees que se difunde la ideología de Podemos entre los adolescentes?

A.: Son de sentido común, no hace falta ninguna técnica ni estrategia especial, sino contar lo sucedido (rescates a bancos, austeridad, bajada de sueldos), por lo que se indignarán; mostrar el diagnóstico actual (lo están sufriendo ellos, sus familiares o amigos); y convencer de las propuestas. Son, como digo, de sentido común. Los jóvenes entienden perfectamente que hasta ahora se están socializando las pérdidas a nivel general y privatizado los beneficios y todo a costa de dinero público, es decir, del dinero que pagamos todos con nuestros impuestos.

 

I.: Dejando a un lado la política, ¿cómo ves la economía en España?

A.: Todavía quedan muchas cosas por hacer para terminar con la crisis. Nos dicen que esto está mejorando mucho, pero creo que son anuncios preelectorales. Aunque crezca algo, no se reparte riqueza ni baja el paro.

 

I.: ¿Crees que esta crisis en la que estamos “terminará” pronto?

A.: Con las políticas de austeridad, no terminará esto nunca. Necesitamos aumentar la demanda para hacer crecer la economía (es lo que está haciendo actualmente EEUU), pero la Troika parece que tiene otros planes, aunque se ha demostrado que, con más de lo mismo, solo hemos conseguido que las desigualdades aumenten y que cada vez sea más reducido el número de personas que acumula el porcentaje más grande de la riqueza de nuestro país.

 

I.: ¿Cómo podría acabarse con tanto paro en casi todos los ámbitos de trabajo?

A.: Creo que va a tardar muchos años en bajar la cifra de paro en España, pero, si conseguimos imponer un nuevo modelo productivo que conjugue crecimiento económico, sostenibilidad medioambiental y cohesión social, estaríamos luchando contra el paro de manera eficaz y mirando al futuro.

Tendrá que ponerse en marcha una recuperación de todos los recortes hechos en estos últimos años: en la educación, disminuyendo el ratio de alumnos por profesor; en sanidad, con más médicos, para que sea una sanidad como la que hemos perdido; con más trabajadores dedicados a la ayuda a la dependencia, etc. En estos ámbitos laborales se han destruido un buen número de puestos de trabajo.

Mientras no se logre, habrá que garantizar un subsidio vinculado a la carencia de empleo.